29 Enero 2012
Hoy tocaba carrera, examen, dorsal y nervios.
Me levanté temprano, sin más problema que la glucemia alta. Como siempre, empezó lo que ya viene siendo una rutina. El traje de luces, las bambas con chip, dorsal y cortavientos. Un frío que pelaba en la ciudad.
Después de calentar arriba y abajo, la salida y corremos. Mi liebre me marca un ritmo demasiado alto, y pese a mis quejas, lo sigo. Voy casi todo el recorrido avisando: es demasiado rápido. Estoy acostumbrada a rodar sobre 5.30 o 6' el km. En carrera puedo mantener 5.15 o 5.30 durante los 10k, en los 5km, quizá aguanto un poco más rápido, pero una carrera de 5km a un ritmo por debajo de 5' el km se me va de las manos.
Al final me he cabreado. No me gusta esto. Me gusta rodar con mi padre, charlar por el camino, disfrutar de un rato juntos. Pero no me gusta que siempre vaya con prisas por todo, colocarme el dorsal mientras camino porque siempre va tarde, siempre hay que hacer lo que él quiere. Y que mis medidas de glucemia, inyectarme insulina o comer algo sea contemplado como una inoportunidad en vez de como una necesidad que tengo. No me gusta que me echen en cara que voy lenta o que no he calentado lo suficiente (¡si no me has dado tiempo para ello!).
Soy diabética, y corro por muchos motivos, pero uno de ellos es para sentirme capaz, no un ser inferior sólo por tener un defecto físico. Es un defecto que sólo trae unos cuantas cosas que contemplar antes de echarme a correr (si he comido, si me he puesto suficiente insulina rápida, insulina lenta por la noche, si es por la mañana o por la tarde, la temperatura externa y las medidas una hora e inmediatamente antes de la salida para ver como va la curva de glucemia). Visto así parece mucho, pero realmente sólo consiste en estar atento y conocer el cuerpo y sus reacciones.
No me gusta que ese defecto sea contemplado como algo que "nos hace perder tiempo", "¿otra vez medirte?", "¿Pero no te has puesto insulina antes ya?".... no me gusta que, porque un día salga a correr con el azúcar a 250 porque llevo dos semanas con constantes hipoglucemias al entrenar y tema una hipo en carrera, se me tache de "descontrol" o no esforzarme lo suficiente.
Aún así, hasta que el chip demuestre lo contrario, hay MMP: 24:47 en los 5k, marca batida y sub25. Y en una semana, estaré escribiendo la crónica sobre una media maratón.
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28 Enero 2012
Pues sí, esto de correr definitivamente va en serio.
La San Silvestre de Barcelona (cursa dels nassos) se terminó con el resultado más optimista: sub-55.
Por poco, pero sub (54'38''). Fue una carrera incómoda, competitiva, la gente estaba de mal humor, nerviosa y agresiva. Los primeros 5km fueron de pena, pero no me dejé llevar por el ambiente y al final completé el recorrido bien, con un sprint final y unos ánimos de amigos a 1km de la meta.
Me tomé un descanso mientras hacía uno de esos cambios que suelo hacer a principios de año. Este año no ha sido debutar con una enfermedad crónica, ni un corte de pelo horrible ni enamorarme como una imbécil. Este año ha sido una mudanza: ahora vivo al lado del mar. Es ideal para entrenar, para relajarme y para sentir que por fin he pasado página a una etapa de mi vida.
Ayer hacía un año que empezó una etapa, quizá un despertar, como puse en el blog en su día. Como todos los despertares bruscos, fue un bofetón de realidad, un encontronazo con algo que sabía que existía pero no pertenecía a mi mundo. Ahora, con todo aquello digerido, puedo ver que soy una persona muy diferente a la que era hace un año.
Ahora, sin ir más lejos, me estoy preparando una media maratón. Será el 5 de febrero (la semana que viene!) y ayer hice una de las últimas rodadas largas para acostumbrar al cuerpo: 18km de costa Barcelonesa cayeron, uno a uno, bajo las zapas. Siguiendo con la tónica del post, hace un año aún soñaba con hacer del tirón 10km, lo que ahora es mi entrenamiento habitual de "estar por casa" y mantenimiento.
Todo es raro, todo es nuevo, pero agradable. Nunca hubiera creído que me sentiría tan cómoda con la soltería. Hecho de menos tener pareja, no voy a engañarme, pero no sufro estando sola. Tampoco me creería que me sentiría tan a gusto en un trabajo como para planearme dedicar a este puesto mi carrera profesional. Lo único que sigo teniendo en temas pendientes es la exigencia. Lo quiero todo, y lo quiero YA.
Tengo varios proyectos en mente, y eso me llena de ilusión. Deportivamente, la preparación para una maratón en el 2013, empezar mis pinitos en el mundo del Trail y explotar las nuevas aficiones (patines, nadar, bici). Laboralmente, una ponencia para primavera, si me lo permiten, y la presentación de un poster científico en otoño, ya seguro que sí. Y personalmente... ay, personalmente. Personalmente tengo varios proyectos en mente, pero esos me los reservo hasta que los inicie, como mínimo.
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29 Diciembre 2011
Y, por primera vez en mucho tiempo, hago caso a un blogger. "Pasa de la peña". Y sí, tiene toda la razón del mundo.
Abrí otro blog, obv, como despistada. Pero no era yo, no era mi blog.
Ahora, un mes y pico después, quizá vuelvo a sentirme yo.
Quizá ha hecho falta un sueño, tan vívido, tan emocional, que no quería despertar. Soñé que compartía sábanas, intimidad, con quien había compartido eso mismo hace unos meses. Una realidad se abrió paso, fría, congelada, tan irreal que parecía el sueño dentro de la realidad. No me ha gustado, pero eso es lo que hay.
siento que este año 2011 ha sido bueno y malo a la vez. Bueno, porque aprendí mucho. Malo, porque aprendí a palos.
El 2012 empieza con todo nuevo. Trabajo, piso, amigos... casi todo es nuevo, y casi todo es mejor.
He aprendido cautela, a ser espontánea pero a la vez cuidadosa. He aprendido que fingir no sirve para nada, y que cuando en una relación la espontaneidad no existe, es que la relación misma es una farsa.
He aprendido que puedo correr más, y mejor. Que el ritmo de 5' el km no está restringido para los pros. Que los cajones más allá del último también son accesibles. Que un café/cerveza después del entrenamiento/carrera son los que mejor entran.
He descubierto que hay una enorme cantidad de grises entre el blanco y el negro, y que la gente puede ser buena en ocasiones, y mala en otras. Y que no por ello dejan de ser lo que son, personas.
He encontrado la respuesta al perdón, que a veces suele ser mejor no personar. Que a veces, alimentar el odio es inútil, pero apagarlo también. Que instalar una barrera de plomo es suficiente para que no vuelvan a doler las cosas. Y que, cuando venga el recuerdo de la nieve, sólo es necesario traer a la superfície una frase para que toda nostalgia se funda a su calor: tres son multitud.
He aprendido que los amigos pueden aparecer donde menos lo esperas, del tipo que sean, y el amor es impredecible. También sé con qué tipo de personas quiero convivir, y que las pasiones tristes, absurdas e incandescentes no son buenas. Que la gente que se calla suele tener mucho más que ofrecer que quien proclama a los cuatro vientos su vida.
Sé mucho más que hace sólo 360 días, y no imaginaba hasta ahora que podría aprender tanto en tan pocos días. He leído mucho, he sufrido, he reído y he aprendido. Este 2011 ha sido un punto de inflexión en mi vida, uno, quizá, de los más importantes que voy a recordar. Ha sido uno de esos años en los que me he sentado al borde de un precipicio, he mirado fijamente al abismo y le he ganado la batalla. Pasará mucho tiempo hasta que vuelva a ocurrir esto (espero) y esta victoria servirá para enfrentarlo con más fuerzas la próxima vez.
Sólo espero que en éste 2012, lo aprendido en el 2011 me sirva para conservar ese pedazo de felicidad que descubrí que existe en este mierda de 2011.
Vuelvo a mi blog, vuelvo a ser yo, y, como bien me dijo otro blogger (con cariño): pasando de la peña. ;)
Por cierto: Roda de Ter, esa carrera que abandoné el año pasado con más pena que gloria, ha sido finalizada este año con un pedazo de sub-30 bajo el brazo: 28'31'', habiendo hecho de liebre a la que quedó última los primeros 2km.
Lejos de los 25' conseguidos en los 5km de la carrera de Sant Andreu, pero cerca de la marca "normal" de 26' en los 5km.
El sábado, la última 10mil del año: la San Silvestre barcelonesa. Quizá hay mmp con sub-55. Seguramente haremos sub-60. Sea lo que sea, será la última carrera del año, los amigos estarán esperando en algún punto del recorrido, y padre/hija lo pasaremos en grande corriendo por la helada e iluminada Barcelona. Oé.
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18 Noviembre 2011
Porque aquí no me siento bien, a gusto. No soy libre, esto del blog ha perdido todo el sentido cuando siento que tengo que aplicar censura.
No me gusta levantarme con la cabeza a punto de estallar, y, mientras camino hacia el metro, tener que abrir lacoctelera desde el móvil para alimentar otra vez la lista de posts en borradores. Posts de mierda, con una expresión lamentable e incluso faltas de ortografía. Pero posts que he escrito cuando la censura me daba tregua, en esas horas de la noche en que sé que todos los cuerdos(?) duermen.
No me gusta tener que medir mis palabras o borrar párrafos que han existido. No me gusta avergonzarme de mis propias palabras.
Y no me gusta que, aunque haya cambiado de lugar el post, de público a borrador, siga apareciendo en la pantalla principal durante un tiempo indeterminado. Expuesto, sin que yo pueda evitarlo.
Así que, está decidido. Despis se pira de la coctelera.
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17 Noviembre 2011
Aunque esta vez es un poco inexplicable.Bueno, no. Es explicable, tiene toda la razón del mundo para estar aquí, pero no quiero explicarlo. Complicado, farragoso, inútil.
La carrera del domingo: bien.10km recorridos en 56'32''. No es MMP (de momento está en los 56'19''), pero para haber ido tan reservones los primeros 5km (hablando, saltando, cantando y bromeando con todo el mundo hasta el punto de exasperar a mi padre), fue muy bien.
Conocí a un buen tipo, del foro, y mi padre ha decidido que a partir de ahora será mi liebre oficial y el culete está asentado difinitivamente en el sub-60 para los 10k.
El 27 nos enfrentamos a la Jean Bouin. 10km para demostrar que podemos hacer menos de 55 minutos. Será difícil, los gemelos aullarán y los oblicuos ni te cuento, pero se intentará. Siempre quedará la San Silvestre de Bcn para volver a intentarlo antes de la carrera de bomberos. Espero conseguir mi cajón de sub-55.
Hoy, tirada larga. 15km para la saca. Estoy contenta, más que contenta: estoy satisfecha. Los entrenamientos siguen dando frutos, y cada vez me encuentro más cómoda en la velocidad de 6' el km en las tiradas largas. Hoy se han completado los 15km en 1h 35 minutos, con las paradas de beber agua de la fuente y colocar bien las zapas incluídas. La mayor parte del tiempo rodé a 6' el km. Muy bien. Estás cumpliendo. Contando las paradas técnicas, sólo son 5 minutos más de la media de 6'km que busco. Genial.
Quedan dos meses escasos para la media maratón. Espero estar preparada.
Mientras, planeo con un amigo la escapada que haremos por el norte. Una carrera de 8,5km incluída en el recorrido. La Txantrea me espera el día 10 de diciembre. No sé cómo habré dormido, ni dónde, pero sí sé que estaré con alguien que se ha ganado en un tiempo record el título de AMIGO.
Alguien que mola cuando te manda un whatsupp diciendo "estoy debajo de tu casa". Y sólo me sale contestar: "bajo"
Porque el insomnio es una mierda, pero pasar las últimas horas de la noche en tan buena compañía mola.
Ahora.... apagar la luz, escuchar una vez más a Nirvana y esperar que el sueño me alcance pronto... antes de que el sol me diga que es de día.
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12 Noviembre 2011
Durante este año 2011 escucho muchas veces la palabra "decadente", y siempre en situaciones inadecuadas.
Tengo una amiga a la que le fascina todo lo decadente. Quiere ser así, a la vez que ojea la revista Cuore o alguna de esas de color rosa chillón con fotos de modelos y precios de las prendas de moda. Parece no entender lo que la decadencia personal es en sí, porque si realmente lo comprende, no la entiendo yo a ella.
Para decadente, mi cuarto, aunque no parece ser una barrera muy grande para según quién. Entiendo que una alcoba desordenada, de hecho intransitable, es algo incómodo para quien no vive ahí. Incluso para quien la habita es incómoda.
Por mucho que me esfuerzo en ordenarlo, al par de días vuelve a estar lleno de restos de alcohol, ropa por todos lados y cualquier objeto que pueda haber utilizado durante ese lapso de tiempo. Es normal, mi habitación siempre refleja cómo me encuentro por dentro, y aunque invierta horas en limpiarlo y ordenarlo, si no estoy bien al poco rato vuelve a reflejar el interior.
Todo está mal, ¡muy mal!
La prueba la tuve durante aquellos tres meses en los que estaba más o menos bien. Alguien me visitaba regularmente, y me apetecía que mi habitación fuera lo más acogedora posible. Cuando esas visitas cesaron, volvió el caos.
Ahora hay alguien que quiere visitarla, diciendo que no le importa el caos. Le importa pero puede desenvolverse bien en él. Alguien capaz de encontrar sus calcetines entre la montaña de ropa y con resaca, bien merece un trofeo.
Es alguien extraño, que en poco tiempo se ha ganado mi confianza. En los tiempos que corren, es algo que tiene el mismo, o quizá más, mérito que el tema de los calcetines encontrados. Me permite ser yo misma, con él puedo enfadarme, llorar, implotar.... y por eso también puedo reír, bailar y bromear al 100%, sin máscaras, sin problemas.
Anoche compartimos escenario. Sí, sí, escenario. Dale a un grupo de borrachos dos micrófonos y un karaoke heavy para montar una buena. El público: inexistente. Todos los del bar estábamos en lo alto del escenario berreando. Mejor que un concierto, una noche de discoteca y un paseo de bares junto.
Que esa persona me proporcione la suficiente tranquilidad como para tomar un micro y cantar Bohemian Rapsody junto a unos cuantos desconocidos, con un nivel de alcohol lo suficientemente bajo como para que hoy me acuerde de todo lo ocurrido.
Después, vino a casa. Compartimos CDs, un rato, y sueño. Y esta mañana, lo mismo. Charla, risas y confianza. Mola.
Es extraño, la última vez que me dije a mí misma que alguien no me gustaba, acabé hasta las trancas por él. Y hoy no he dejado de pensar "¡si es que no me gusta!". Afortunadamente, de los errores se aprende, así que de momento voy a disfrutar esta relación de amistad con sexo. Sexo, por primera vez en meses, sin alcohol en mis venas. Ni escarcha. Ni nada.
Quizá sería un buen momento para ordenar la habitación. Mañana me esperan 10km a recorrer pegada a la liebre de 55 minutos. No creo que la pueda seguir mucho rato, pero por intentarlo que no quede.
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11 Noviembre 2011
Hoy he conseguido algo nuevo. Estoy eufórica. Cada vez que consigo algo nuevo entra un rayo por la boca, sacude mis tripas con alegría y se queda un tiempo por dentro, meneando las vísceras de vez en cuando. Luego, poco a poco, la energía se diluye y busco otra vez un nuevo rayo de luz que entre por la boca y se deshaga por dentro.
El rayo de hoy ha sido, como viene siendo habitual, un entrenamiento. Quien lea el blog ya sabe que me estoy preparando una media maratón para mediados de enero. Esto incluye rodadas largas, sin pretensiones de velocidad, hasta conseguir una distancia regular de 18-19km por entrenamiento largo. Hasta ahora, sólo conseguía hacer 10-12km seguidos antes de que mis rodillas suplicaran la vuelta a casa. Mal asunto, las articulaciones. Puedes entrenar los músculos, los pulmones, el corazón... pero las articulaciones van a su ritmo. Son lentas y caprichosas, como yo.
Hoy salí con ganas de trotar, sin aspiraciones. La idea era hacer los máximos km posibles antes de que el dolor me hiciera volver a casa. He planeado 12km, en dos series de 6000 para no descontarme con las vueltas al circuito. Para mi sorpresa, las he terminado. Las primeras 3 vueltas (6000m) han sido a 170ppm. Demasiado altas.
Las segundas 3 vueltas han sido a 160ppm, sin bajar el ritmo. Azúcar: controlado. Bien. Salida a 123 + suplemento. Medida a los 6000m: 123. Vamos bien. Llegada a casa: 93. Perfecto. Un entrenamiento redondo, de libro,a 6' el km, 1h28minutos totales, contando semáforos, avituallaminto en fuentes y demás. Euforia. Ducha. Alegría. Cervezas en buena compañía.
Es probable es que comparta un par de sacos de dormir en una furgoneta. Alguien con quien tenemos planeado una escapada de pareja de solteros al norte. Lejos, lejos de aquí. Cada uno buscando algo diferente, y a la vez conocido. Vamos a pasarlo bien, si todo sale según lo planeado. Y es que, en el fondo, lo único planeado es tomar el volante de la furgoneta a turnos y llegar a Pamplona antes del 10 de diciembre.
En los tiempos que corren, planear las cosas está sobrevalorado.
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9 Noviembre 2011
Hoy me ha dado un poco de bajón, un poco de re-debut.
Estoy aplicando nuevas pautas de insulina. Mis entrenamientos han hecho que se reajustara mi metabolismo, y debo adaptar las pautas de insulina/comidas a ello. En parte es bueno, significa que la patata se ha acostumbrado a correr con las pulsaciones más bajas, necesito menos azúcar rápido (¿no habrá más suplementos pre-entrenamiento?) y voy un poco loca con el tema.
Anoche probé ajustando la basal. Pensé que, si la subía un poco, cubriría los huecos en los que me sube el azúcar casi que inexplicablemente, sobretodo al hacer algo de ejercicio. Craso error. Llevo desde esta madrugada pagándolo. Sólo la subí 2 unidades, como me indicó el endocrino, pero esas dos unidades me han costado 5 hipoglucemias, una de ellas a las 4 de la mañana (30mg/dL, susto gordo).
Y me ha dado un poco de bajón. Ahora que he conseguido que los entrenamientos vayan bien, que puedo correr casi una hora y media sin parar, con las pulsaciones por debajo de 130, me va a joder la maldita diabetes.
Tengo una sensación muy parecida a la del debut. Me siento perdida, no sé qué hacer para ajustar las dosis de HC e insulina, y me viene una tristeza que no sé dónde esconder.
Me suelo hacer la dura cuando la gente intenta compadecerse de esta enfermedad. "No es nada", "te acostumbras", "es para toda la vida, así que te haces a ello y sigues con tu vida".... pero a veces, por suerte sólo a veces, se hace cuesta arriba y deseo ser como hace 4 o 5 años, cuando no tenía que preocuparme de nada.
Estoy triste, y enfadada, porque cuando no me permito estar triste (la tristeza es de débiles, no?) pues lo único que me queda es enfadarme. Pero en mi nuevo zulo, donde nadie me ve, me puedo permitir sacar la tristeza. Un ratito, sólo. Cuando salga por la puerta volveré a casa, a las medidas, a la frialdad calculadora de la diabética sin problemas.
Por suerte, hoy no entreno. No tengo el cuerpo rumbero. Ayer me marqué 11km a paso lento, más de 6' el km. Ahora, y hasta enero, no prima la velocidad, sinó los km y el tiempo que esté rodando. Mi corazón está bien, los pulmones también, ahora sólo queda meterle quilómetros a las patas para cuando lleguen esos 21km en enero estén preparadas para recorrerlos de cabo a rabo sin fallar.
El domingo pasado fue la carrera de la mujer. 6km de los cuales sólo pude correr 4, ya que los tapones de señoras-que-caminan-con-paraguas dificultaban el paso. Hasta el 2º o 3r km no llegué a la zona de gente-que-corre-y-sin-paraguas, y fue agotador. Afortunadamente, llegado ese punto pude apretar el ritmo a 5.30' el km hasta la meta. Tiempo total: 36 minutos.
Espero desquitarme de ese tiempo en la carrera de este domingo, la cursa popular del Clot. Tendré el placer de conocer a un miembro del foro, y serán 10km redonditos y soleados (espero), una oportunidad para bajar de los 55 minutos. Dudo que lo consiga, ya que ahora mismo lo más importante es aumentar el fondo y evitar a toda costa las lesiones, pero la ilusión está ahí, a ver quién es el guapo que me la quita.
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