16 Abril 2012
Te quiero.
Inmóvil, cierro los ojos y noto las puertas que se abren y el torrente que contenía durant estos días arrasa con todo. No soy capaz de articular palabra, ni tan sólo pensarla. Debería decir algo... ¿pero qué? No lo sé. Si estaba asustada, ahora ya me he paralizado. Gatito asustado, sí. Gatito acojonado, qué cojones.
Blanca, amarilla, verde, azul...ahora tienes los ojos verdes. Sí. ¿Estás bien?. Creo que sí.
No puedes hacerme esto, no puedes quererme. No, no, no. No me conoces, no sabes nada. Llevo una semana repitiéndolo: no, no, no. Y sólo me sale eso, y una retahíla de motivos para no esperar nada de todo esto. Vamos a acabar mal, heridos, muertos. Demasiado pirados como para soportarnos durante mucho tiempo. ¿Cuánto? No lo sé. Cuatro días. Sólo quedan cuatro días. Y hoy, por propia voluntad, no te voy a ver. Voy a quemar uno de esos cuatro días como quien quema un billete.
Necesito unas horas para reposar. Necesito que tus palabras caigan al fondo de mi conciencia, y allí ver si germinan o se pudren para quedar en nada. Necesito no verte, estar sola. Te odio, te odio.
Y cada vez que te digo que te odio, te estoy diciendo que te quiero. Sólo que no soy tan valiente, o tan inconsciente como tú, y sólo te digo una y otra vez: Te odio, te odio.
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12 Abril 2012
Tanto, tanto, que me quedo sin palabras.
Demasiado, quizá.
Asusta, asusta mucho.
Esto no es bueno, no acabará bien, no puede ser. Hay que buscar otro modo, o dejarlo correr. ¿Dejarlo correr? No no no. Ni hablar, de ningún modo. Para nada.
Pero tengo miedo, mucho miedo. La última vez que me dejé llevar de este modo acabé herida, imbécil, no quiero más cicatrices. No quiero estar con alguien tan parecido a mí que asusta, y el tiempo se escurre entre sus brazos.
Cinco días. Sólo cinco, y el mundo ha cambiado. Los colores no son iguales, ni la gente, ni los sitios ni las palabras ni el cielo, ni mis botas.
Esto da mucho miedo, mucho. Sólo durará dos semanas, y ya ha pasado casi una. Queda otra, según mis cálculos.
Mierda, mierda, mierda.
Me quedo quieta en el torrente, sin atreverme a dejarme llevar. Quién sabe si a lo lejos hay piedras afiladas, una cascada, aguas rápidas. La corriente me empuja, y apreto mis pies contra el suelo. No no no. De aquí no me muevo, aunque cada vez cueste más. Aunque detenga mi lengua cuando después de besarte siento un "- " en la punta, a punto de rodar labios abajo. No no no. Lo empujo dentro de la boca de nuevo, y me lo trago.
Me gusta cuando me miras a los ojos, y sonríes. Y cuando cierras los ojos, cojes aire y lo expulsas, en una sonora carcajada "ja ja ja". Pero aún me gusta más cuando estoy al borde del sueño y te oigo hablarme, pensando que tus palabras morirán en la piel dormida. Te escucho, atenta, y disimulo mal una sonrisa al entender.
Hace unas horas. Ya te echo de menos.
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10 Abril 2012
El corazón no se derrite. Revienta.
No te soportaré mucho tiempo.

Yo sí que estoy acojonada, aunque me ría. Aunque me haga la dura, y encima te lo creas.
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28 Marzo 2012
Hoy tocaba un entrenamiento especial. Cuestas. Y no cuestas sencillas, el típico repechillo en el camino... Montjuïc.
Será por mi carácter de tobogán, subiendo y bajando constantemente, que me gustan tanto las cuestas. Las malditas hacen que el corazón se desboque, los músculos aullen de dolor hasta, como un palo en el engranaje, dejen de de funcionar.
El compi ha tenido muy buena idea con este entrenamiento. Estaba planteado como 3 vueltas a un circuito de cuestas con un total de 9km.
Primera vuelta: casi en frío, la patata se ha disparado enseguida y los gemelos y los isquios se han quejado bastante. Como piedras. El compi me miraba, mitad solidario, mitad moska. No me sobrevalores, hombre. Vamos a por la ...
...Segunda vuelta: Esta vez quien se ha quejado eran los gemelos y los glúteos. Mucho mejor que la anterior, se me ha hecho corto ese km de subida contínua. Eso sí, al llegar arriba, el compi ha decidido modificar el recorrido.
Ha estado mucho rato hablándome de "la cuesta". Esos 300 metros que pican hacia arriba, la última subida de la carrera para dispararse hacia los últimos 3km hasta la meta, todo bajada. Al final, tanto me ha picado, que hemos sacrificado la tercera vuelta para ir a por ella.
Como predadores tras la gacela hemos tirado poco a poco, pasando por delante de la INEFC, el estadio, y finalmente hemos llegado a sus pies.
Iniciamos la subida con tiendo, con el ritmo marcado, poco a poco pero sin parar. Primero en fila india, hasta que he visto que con mi ritmo iba a sufrir demasiado, y he adelantado mi posición si hacer caso de sus "ey, tranquila". No puedo, necesito llegar arriba ya. Para su sorpresa, la he terminado. He llegado a la cima. Con las ppm disparadas, el corazón retumbando del esfuerzo y la alegría. ¡Conseguido! El compi, más tarde, me ha confesado que pensaba que no lo lograría.
Me encanta correr, pero aún más me gusta superar retos.
La semana que viene, más. Y el 15 de abril, haré el mismo recorrido con un dorsal en la camiseta. ¡A por todas!

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28 Marzo 2012
... y si no, improvisa.
Porque es la primera vez que empiezo a escribir una entrada en el otro blog para pasarla a éste. Pero no, nosé, quizá, bueno... mil dudas.
Despis ha vivido mucho en la blogosfera como gato hecho pedazos, y pasar de un blog donde la mugre, el alcohol y una atmósfera de podredumbre eran las reinas a otro donde los quilómetros, ritmos y la vida sana predominan es un cambio muy radical. Despis es mucha despis, demasiada como para borrarla, de un plumazo, con un simple cambio de blog.
Ahora me encuentro en el salón. El gato se pasea entre las patas de la silla e intenta, con mal disimulado sigilo (gato gordo) escapar a mi habitación. Yo escribo, como siempre, para evitar situaciones insostenibles. No debo, no puedo. Ts, ts! ¿Dónde vas, gordo? Ven aquí, donde te vea.
Cerveza.
No, no. Aquí te quedas con el gato.
Registrar la cocina
No, no. Teclea. Que el sonido de las teclas del portátil te distraiga.
Comer
Ya has cenado. Suficiente. Y te sentirás hinchada, mal, estúpida y débil.
Pero está ahí. Eso oscuro ronda la cabeza, con ganas de salir. Sabes dónde, sabes cómo, sabes porqué... bueno. Porqué no, pero sí sabes el resto. Pero no basta. Mañana será otro día, el sol brillará, todas esas pamplinas, y por la tarde toca entreno. Subir a Montjuïc, 9km de cuestas interminables, el pueblo español, la moto, los músculos aullando y los pulmones llenos de aire limpio, todo lo limpio que puede estar en una montaña a los pies de Barcelona.
No, no. Teclea. Teclea hasta que sólo tengas ganas de dormir. Nada más que de escurrirte entre las sábanas arrugadas, entre la despis de antaño intentando ser la nueva despis. Runner, sí. Pero despis también. Es un combo extraño, pero posible. Despis corriendo media maratón, runner de fiesta ... pon otra canción, conduce un rato más, o cuando llegue a casa me voy a comer el techo a cucharadas. Una imagen que me recuerda otra, algo que me recuerda a Francis Bacon, o algo así. Algo de comer cosas a cucharadas. Algo de tiempos lejanos, que no echo de menos, excepto sino(´) es con una mueca extraña. Como recordar el instituto, cuando eres tú, pero a la vez no eres tú. Cuando hay algo que sabes que fuiste y nunca más serás. Y mejor, claro. Pero quizá no. No sé, dudas, otra vez. Quizá, nosé, joder.
El ruido de la anilla es un estruendo en el silencio, sólo roto por el tecleo, y el "rasss, rasss" del gato que se relame, echado en el sofá.
Derrotados, nos dormimos. Por fin.
acuchillo estrellas
y grita la gente al ver
llena de tristeza
que mi corazón arranqué

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23 Marzo 2012
Que viene mi hombre del mazo, y me sacude los huesos de la espalda. Me quedo paralizada, sin saber qué hacer.
Estoy sola.
Estoy sola en casa, y no sé con qué llenar el vacío que se me presenta.
Estoy sola. Y sólo pensarlo, se me estremecen las tripas.
Y ahora, ¿qué hago? No lo sé....
Mañana no estaré sola, mañana he quedado con alguien con quien sí me siento en compañía, pero ahora... ahora... ¿ahora qué hago? Y como un tigre enjaulado, voy de facebook al blog, al foro, a otros blogs, al facebook otra vez. Podría leer, pero el mismo miedo no me deja concentrarme. Una peli, pero ocurre lo mismo. Dibujar, fotografiar, ver la tele.... todo son actividades que requieren un mínimo de concentración del que ahora no dispongo.
Me aterra la soledad. Sigue dándome miedo despertar un día y encontrarme, completamente sola, sin nadie a quien decir "qué tal". No es el caso, pero puede serlo. Existe la posibilidad, siempre está ahí, y no quiero volver a pasar por ello.
No debo dejarme llevar por el pánico. No estoy sola, sólo me siento sola. Son dos cosas diferentes, pero el sentirse solo está tan cerca de estar solo que me asusto, me da miedo, ese miedo malo y paralizante. Ese miedo que no me deja digerir el delicioso potito que me he zampado. Que no me deja notar el sabor, el tiempo, el aire, las ganas.
Ese miedo que se disipa porque, mientras tecleaba, un amigo me ha dicho:
Fiesta por el barrio. Vente.
Vente. VENTE.
Me voy a cambiar ahora mismo. Esta noche, habemus juerga en Via Julia. Habrá gente, cerveza, y todo lo que necesito para olvidar que puedo quedarme sola algún día. Para dejar de vivir con miedo de algo que ni tan sólo ha ocurrido.
Para poder quedar mañana tranquila, sin miedo. No voy a volver a cagarla. Ni con él, ni con nadie, espero. Y menos aún, conmigo.
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22 Marzo 2012
Esta mañana empecé un nuevo libro. Ha sido intuición, hacía días que tenía éste en la estantería, esperando su momento. Y hoy, antes de salir de casa, me he estirado para llegar a la balda y no le agarrado sin pensármelo.
Me está gustando, aunque lleve apenas 50 páginas (mi día a día no da para más, sólo cuento con los viajes en metro). Es el libro que necesitaba leer ahora mismo.
Además, tiene banda sonora. Tool es la mejor música para acompañar Kerouac. Alcohol, sexo, espiritualidad. Suciedad sagrada.
Quizá eso necesito, además de entrenar.
Eso de correr parece que se me da bien. Estoy haciendo progresivos cada día, ya lo tomé como rutina, cuando regreso de rodar con el compi.
Aprovecho la música y acelero a medida que la música se va pasando de vueltas. Hoy, mientras me acercaba a casa, estaba en pleno momento. Come Alive, come alive, come alive.... y he pasado por delante del portal como una bala, todo lo deprisa que podía. Qué sorpresa, al mirar el garmin, ver la cifra 3:41.
Sub-4' el km en un entrenamiento!!!
Tengo la carrera de Bomberos en mente, quedan 4 semanas. Quiero hacer marca. Me voy a dejar la piel en ese asfalto. Será la primera 10k que corrí, es una carrera especial. Es rápida, casi llana, animada. Es una oportunidad de oro para pulverizar el crono. Quiero hacer sub-50', pero será difícil. Me contento con un sub-54'.
Mentira. No me contento, pero soy realista. Mientras, mis piernas siguen transformándose. Tengo los abductores hechos trizas, necesitan un masaje (otro!). El resto, se tornea, los músculos salen tímidos y lo que antes sólo servía para desplazarme se convierten en unos miembros preparados para el esfuerzo y la potencia. Mola.

Y mientras, el gato me reclama mimos con la patita. Gordo cabroncete.
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20 Marzo 2012
Tiemblo, no me aguanto, necesito estallar de un momento a otro.
Sudo, me mido la glucemia: todo bien.
Al final, dejo que haya un estallido leve como una burbujita. ¡Pop!
Llamo a un amigo... y después de hablar un buen rato:
-Tía, tú lo que estás es celosa.
¡Arg! ¡Es cierto!
-Tía, es que eres muy exigente.
-¿Con qué?
-Con todo. Y con los tíos también.
Vale, sí, también es cierto. Pero un pez que ha vivido en el mar no será feliz en una pecera, por muy bonita que sea. Y yo no quiero vivir en una relación "de paso".
Que son necesarias: sí. Que cada vez me vuelvo más reacia al sexo opuesto: también. Que tengo que salir de una vez de este estado de letargo emocional: es de sobra conocido.
Porque sé que es algo inevitable, y la razón empuja al torrente para que deje de alterarlo todo.
Porque me lo he buscado, y aquí sale la culpa, la tristeza, el ego.
Porque seguro que es guapa y maja, más que yo: otra vez el ego, machacando. Yo, yo, yo, malo, idiota, gris.
Hacía tiempo que no me sentía así, quizá meses, y la sensación ha sido extraña y confusa. Sabía que algo me causaba malestar, el temblor de manos y la ofuscación, pero no identificaba el sentimiento. Es un batiburrillo de sensaciones donde se mezcla tristeza, ira, desesperanza, duelo.. pero sobre todos ellos se alzan los celos.
Porque estos días me siento como un vaso con un culín de agua, abandonado en el mármol de la cocina. Hace días que quiero ver a alguien, hace días que quiero hacer cosas y no sé cómo empezar. Me cuesta pensar, me cuesta teclear, me cuesta sentir el cuerpo porque no lo quiero aquí.
Por suerte esta tarde tengo amigo, y cerveza, y bar con celebración.
Porque los celos son jodidos, pero tienen un remedio infalibre: adiós al ego. Sencillo, y difícil.

Mientras.... los entrenamientos van de fábula. Ayer tocaba rodaje con el nuevo compi de trotes. Fuimos a ritmo más vivo que la semana pasada, con menos momentos de recuperación y al acabar, como me había sabido a poco, volví a casa haciendo unos cuantos cambios de ritmo en progresivo. Qué sorpresa al ver en el Fore que el ritmo final del último progresivo era 4:15min/km. Después de 11km rodando, alcanzar esa velocidad es novedad para mis patas. Estoy feliz con ello, correr se ha convertido, poco a poco, en una parte muy importante de mi vida.
Próximos retos:
15-abril: Cursa Corte Inglés_ diversión, sin presión. A catar el terreno y el ambiente festivo.
22-abril: Cursa Bombers_ diversión, equipo.... y a hacer marca. Con suerte, sub-54'. Con MUCHA suerte, sub50'. Pero la idea es entrar a meta con una MMP reluciente en 10k bajo el brazo.
20-mayo: media maratón. Palabras mayores. La idea: sub1h.
Esta temporada voy a por todas.
servido por despistada
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