Ayer fue guay, o debería decir hoy. Entré en el año taja, con buena gente, riendo y bailando, en las calles y bares de Barcelona, y acabé despertando esta mañana con el cuerpo del ninio pegadito al mío. Sí, vale, sí... lo sé, pero la carne es débil, y no tengo ganas de torturarme para cuatro días que quedan de fiesta.
Por cierto, mañana tengo una entrevista de curro muy buena... pasta bien, horario genial (5h al día) y catorce pagas, en una oficina bien y que quedaría de coña en mi currículum. No creo que me cojan, ya se sabe, las primeras entrevistas siempre me salen mal, pero ya me ha hecho ilusión que me llamaran. :)
Deseadme suerte!