La noche ya se gastó,
el sueño empieza a caer,
los recuerdos son cenizas
y parece que aún fue ayer.
Escribo esto porque me apetece, pero me doy cuenta que una persona se sentirá bastante relacionada con los hechos.
Hoy miro atrás, y veo a una chavalita perdida, colocada en el mundo sin un sitio en particular, preguntando cosas sobre el cuerpo a un estudiante de medicina con curiosidad de crío. Veo a alguien completamente dependiente de quien la rodeara, que se hundía si le faltaba cualquier tontería, que se arrastraba por un mimo. Me doy cuenta de que estaba completamente fuera de lugar donde fuera, y ahora he encontrado un rincón para mí en la Barcelona.
Cuando empecé este blog estaba llena de dudas, y en gran parte lo empecé para aclararme escribiendo, leyendo la opinión de otros, descubriendo otras maneras de pensar que me hicieran abrir más puertas. Necesitaba esas puertas.
Cuando empecé tenía unreto: limpiarme. Debía dejar atrás muchos prejuicios, y superar una serie de retos en los que todavía estoy. Ahora leo cosas que escribí aquí hace muchoy me avergüenzo mucho, pero no quiero borrarlas, porque aunque no me gusten forman parte de mi pasado, y ese sí que no se borrará. Varias cosas me han enseñado desde entonces:
En el colegio vi que había más gente con la misma situación que yo, no era la única, y eso supuso un alivio. Si ellos podían, yo también.
En casa aprendí que los compañeros de piso pueden ser algo más que gente que vive en la misma casa que yo... he aprendido a compartir lo que hay, y también lo que no hay.
En pareja he aprendido a tolerar, a darme cuenta de que cometo errores que pueden hacer daño, y que dos personas que cooperan pueden hacer mucho más que por separado. Y que puedo ayudar a alguien igual que me han ayudado a mí cuando lo he necesitado.
Con la famila... ains... he aprendido que las relaciones a veces son mucho más difíciles de lo que pensaba, y que soy una persona con la capacidad de decidir qué quiero. He podido plantarme ante una situación que me hacía daño, y, aunque me siga doliendo, aún tengo la esperanza de que se arregle. Estoy esperando que la otra persona mueva su primer peón, pero todos los míos quedaron adelantados y dejé descubierto al rey... y no pienso moverlo también. También he aprendido que los padres también dudan, que no siempre tienen solución para todos los problemas que se les plantean, y eso me ha hecho quererlos mucho más. Ya no son las figuras imponentes y omnipotentes, ahora son dos personas que me han ayudado siempre que han tenido la oportunidad, y veo que les ha costado mucho más de lo que pensaba tenerme, educarme y formar lo que ahora soy.
Y aquí, en la coctelera, he aprendido que hay muchísimas formas de vivir la vida, y de interpretar las palabras. He aprendido que hay más personas que necesitan expresar lo que sienten de lo que pensaba. Y ahora lo que tengo que aprender es a leer entre líneas, adelantarme a la información que reciba.
Estoy contenta, ha sido un buen balance. Muchas cosas aprendidas, muchos retos por delante, y darme cuenta de que hay tantas y tantas cosas que no sé, que intentar embutirlo todo en la cabeza de golpe me haría enloquecer.
El post acaba con un deseo... deseo crecer y madurar, sobretodo como persona, aunque creo que ese es un proceso que nunca terminará, porque siempre querré algo más. Supongo que el día que no exista ese deseo, ya no tendrá sentido estar aquí.
A los que hayan leído hasta aquí, gracias, acabo de releerlo (y joder, qué tostón.. xD) y a los que se haya sentido identificados... gracias también, sobretodo por haber estado ahí y seguir estándolo, por haberme ayudado tanto incluso cuando yo no lo valoraba, y gracias también a la persona que tiene el tablero de ajedrez delante: he aprendido muchísimo de tu experiencia, y también de la "relación" que hemos tenido. Aunque no te lo creas.