Por una parte tengo una sensación de libertad que no había experimentado hacía muuucho tiempo. Y ahora la disfruto.
No tengo que darle cuentas a nadie, no tengo que estar pendiente de las cosas de otra persona, soy más sincera conmigo misma, para lo bueno y para lo malo.
No hay más esperas, prisas, tonterías, celos, "semehaolvidadoque...", problemas ajenos...

Tengo tiempo de descubrir nueva música, de ver películas que antes no podía por falta de tiempo, de hablar con gente con la que había perdido el contacto, de hacer nuevos amigos, de estar tranquila, por mí y nadie más.

Pero no me quito la sensación de vacío, de miedo a depender sólo de mí misma, del "echodemenos...". Saber que ya no tendré una estabilidad-rutina, el chocolate de la suegra, las partidas de play, el pasear al perro, las "estimulaciones intelectuales", los chistes que eran sólo nuestros, los mimos... Sobretodo es eso. Echo de menos un montón de cosas que sé que no volverán, porque rodean a una sóla persona. Y esas chorradillas (que no son más que eso, chorradillas) son las que me ponen tristona. Que por una parte me gustaría no dejar de verlas.

Y si me pongo a pensar en lo que ya no tengo ni tendré, me pongo tristona y me da el nosequésememetióenelojo y me jode. Porque por una parte sé que estoy haciendo bien, pero por otra me da un acojone que pa qué las prisas. Y tristeza de que por algo que no es culpa mía, tenga que privarme de todo eso... ya me he puesto tonta, joder, y tiene que ser a las 2 de la mañana, que no puedo llamar a nadie ni quedar con nadie. :(

Te necesito un poquito, housín, necesito ese achuchón anímico que no encuentro ahora mismo, y me niego a caer en las borracheras, la apatía y el serbulto (ahora sin Gol que lo husmée). Ya sabes que sólo soy capaz de pedírtelo a tí, que ya sabes lo que hay bajo la apariencia de "aquí no ha pasao ná" que llevo.

Vaya, parece que sí me he puesto tonta de verdad. Que mierda, joder. A ver cómo me duermo yo ahora...

"Litrusi litrus que hi ha al mar, eh! Litrus i litrus...". :_