Cómo ha cambiado el cuento
Será la luz, será el vino, será el cansancio, pero tengo ganas de escribir.
Algo me trajo hasta aquí (alguien, mejor dicho)... alguien que fue especial cuando escribía este blog. ¿Lo sigue siendo? Qui lo sa...
He leído varios posts antiguos, cada vez más lejos del ahora que me gobierna, de este gran sentido práctico actual. Me convertí en la señorita práctica-y-sensata, como la mala del retrato de Rose Madder. Y releer lo que escribí en su día me ha devuelto a mí. Estos días buscaba algo sin saber el qué, y por fin me di cuenta: me buscaba a mí. Feliz, feliz, de volver a verme. ¡Cuánto tiempo, señorita soñadora-paranoica! Me alegro de volver a verla. Quizá ahora, que volvemos a encontrarnos en este mar de sentimientos, podamos volver a hacer nuestras cositas, montar nuestros sueños irreales, de luz y sombra y siempre pendientes de la cadencia del corazón. Qué alegría, que fiesta, vamos a revolcarnos en esta sensación. Que este viernes de mieeerda, haya sido el pistoletazo de salida definitivo. Mañana, lo celebramos con un par de ojitos verdes.
Y me encontré... por fin.
Será la luz, será el vino, será el sueño que quiere cerrar mis ojos....
Feliz reencuentro, despis.



never dijo
O_O
Felicidades por el reencuentro.
Me alegra verte :)
25 Abril 2009 | 05:53 AM