Estàs molt maca, així feta caldo després d'entrenar.
De pequeños nos enseñan que después del esfuerzo viene la recompensa.
De mayores aprendemos que no tiene que ser así siempre. Es cierto que muchas veces la recompensa es fruto del esfuerzo, pero a veces no. Y muchas veces, más de lo que nos gustaría, un esfuerzo no tiene ninguna recompensa. O no es la recompensa que esperábamos.
Hoy he hecho un esfuerzo que me ha dado una recompensa. Una tontería, pero me siento mucho mejor.
He salido a hacer series, ya que durante el fin de semana me he rascado la chona lo he tomado con calma y el miércoles tengo carrera. Me apetecía hacer algo aburrido para disfrutar más la carrera contínua pasado mañana.
La idea de las series es hacer 3x2000m o 8x1000m, todas a un ritmo de 5.40 a 6 minutos el km, y un descanso de un par de minutos a trote cochinero para recuperar. Hasta ahí, bien.
Lo malo es que cuando me pongo a hacer series, aunque me quite el mono de la velocidad haciendo unos progresivos antes de empezar, me embalo. Sé que el recorrido es "corto", y me entran las ansias y corro a 5.30mins el km. Resultado: llego al final de la serie hecha una mierda. Descanso los dos minutos, y la siguiente tirada vuelvo a acabar hecha una mierda.
He probado enlentecer el ritmo conscientemente, contar los pasos para seguir el ritmo, marcar las zancadas con la música y nada. Hago las series a un ritmo de 5.15 o 5.30.
Hoy estaba cansada. He decidido hacer unas 3x2000, a ver si haciendo las tiradas largas me calmaba. Nada de nada. La primera ya la hice a 5.15. Antes de salir de casa he tenido que zampar un m¿y muesly y zumos porque tenía el azúcar muy bajo, así que a la segunda tirada tenía el muesly haciendo marcha atrás en mi tubo digestivo. Va a ser que no, lo obligué a mantenerse en mi estómago, pero una vocecita por dentro me decía: ¿y si te vas para casa?
Le he contestado: NO.
Y he hecho la tercera tirada de 2000. Rebentaíca que he llegado a casa, pero contenta de haber terminado el mínimo que quería hacer hoy. Un total de 6km de calidad, más el km de los progresivos y el par de calentar. No está mal para estrenar mis Saucony nuevas. Una gozada de amortiguación, no puedo decir lo mismo de la suela anterior. Habrá que domarlas, las japonesitas (Mizuno) seguirán siendo mis zapas de carreras y entrenamiento.
Mientras escribo esto veo marcas de mis manos en la pared. Es extraño, hasta hoy no me había fijado que estaban ahí. Será que el miércoles corro en Vilassar, y estoy más sensible a según qué cosas. Espero, en la carrera, no ver nada ni nadie, sólo la calzada y al resto de corredores. Empiezo a pensar que quizá no fue buena idea apuntarse a esa, y debería haber escogido otra población para correr... ¡qué coj**es! No tiene porqué importarme eso.
Pero importa.
