A por la media maratón
Pues sí, esto de correr definitivamente va en serio.
La San Silvestre de Barcelona (cursa dels nassos) se terminó con el resultado más optimista: sub-55.
Por poco, pero sub (54'38''). Fue una carrera incómoda, competitiva, la gente estaba de mal humor, nerviosa y agresiva. Los primeros 5km fueron de pena, pero no me dejé llevar por el ambiente y al final completé el recorrido bien, con un sprint final y unos ánimos de amigos a 1km de la meta.
Me tomé un descanso mientras hacía uno de esos cambios que suelo hacer a principios de año. Este año no ha sido debutar con una enfermedad crónica, ni un corte de pelo horrible ni enamorarme como una imbécil. Este año ha sido una mudanza: ahora vivo al lado del mar. Es ideal para entrenar, para relajarme y para sentir que por fin he pasado página a una etapa de mi vida.
Ayer hacía un año que empezó una etapa, quizá un despertar, como puse en el blog en su día. Como todos los despertares bruscos, fue un bofetón de realidad, un encontronazo con algo que sabía que existía pero no pertenecía a mi mundo. Ahora, con todo aquello digerido, puedo ver que soy una persona muy diferente a la que era hace un año.
Ahora, sin ir más lejos, me estoy preparando una media maratón. Será el 5 de febrero (la semana que viene!) y ayer hice una de las últimas rodadas largas para acostumbrar al cuerpo: 18km de costa Barcelonesa cayeron, uno a uno, bajo las zapas. Siguiendo con la tónica del post, hace un año aún soñaba con hacer del tirón 10km, lo que ahora es mi entrenamiento habitual de "estar por casa" y mantenimiento.
Todo es raro, todo es nuevo, pero agradable. Nunca hubiera creído que me sentiría tan cómoda con la soltería. Hecho de menos tener pareja, no voy a engañarme, pero no sufro estando sola. Tampoco me creería que me sentiría tan a gusto en un trabajo como para planearme dedicar a este puesto mi carrera profesional. Lo único que sigo teniendo en temas pendientes es la exigencia. Lo quiero todo, y lo quiero YA.
Tengo varios proyectos en mente, y eso me llena de ilusión. Deportivamente, la preparación para una maratón en el 2013, empezar mis pinitos en el mundo del Trail y explotar las nuevas aficiones (patines, nadar, bici). Laboralmente, una ponencia para primavera, si me lo permiten, y la presentación de un poster científico en otoño, ya seguro que sí. Y personalmente... ay, personalmente. Personalmente tengo varios proyectos en mente, pero esos me los reservo hasta que los inicie, como mínimo.
